A Donald Trump, presidente de EE.UU., todavía le escuece no haber podido aprobar su reforma sanitaria por la falta de apoyos dentro de su propio partido. El magnate vio debilitada su autoridad dentro de su propio partido, el Partido Republicano, y hoy carga contra los disidentes. Trump declara la guerra al Freedom Caucus, el ala ultraconservadora que le retiró su apoyo en una de las promesas electorales más sonadas de Trump.

En un tuit está mañana, el presidente estadounidense advirtió que el Freedom Caucus “perjudicará a los republicanos si no se incorporan rápido al equipo”. En caso de no hacerlo, Trump no duda en hacer un llamamiento a los miembros de su propio partido y animarles a “luchar contra ellos y los demócratas en las elecciones de 2018”.

Con esta publicación, Trump abre una guerra interna entre los republicanos. En la actualidad, hay una treintena de los 241 miembros del Partido Republicano en el Congreso son del Freedom Caucus. En noviembre del 2018 vuelven a elegirse los congresistas estadounidenses y Trump no quiere que se elijan más miembros de la facción ultraconservadora de los republicanos.

La Casa no ha querido respaldar ni rechazar las declaraciones del presidente. Por medio de su portavoz, Sarah Huckabee Sanders, ha manifestado que no tienen “nada más que añadir por el momento” ya que “el tuit del presidente hablar por si solo”

Trump quiere evitar que en las elecciones al Congreso de 2018 salgan elegidos miembros del Freedom Cucus, los ultraconservadores del Partido Republicano

La amenaza de Trump llega muestra una división clara dentro de los republicanos. Jim Jordan, representante en Ohio y miembro del Freedom Caucus, dijo que la discrepancia con Trump en la reforma sanitaria estaba basada en diferencias políticas y no en una falta de lealtad. El próximo momento para ver si se trata de una simple discrepancia o si el partido está dividido será cuando los fieles al Freedom Caucus deban posicionarse sobre la reforma tributaria que quiere hacer el presidente.

Desde el sector ultraconservador se niegan a dar por rota la relación con el líder de su partido. El senador Rand Paul, del Freedom Caucus, dijo en una entrevista que “las líneas de comunicación están abiertas”. Evitó criticar a Trump y se limitó a confiar en que todavía existen oportunidades para mantener el compromiso con los republicanos, pero que desde su partido “van a hacer las cosas bien”.

El Freedom Caucus dice que no apoyó la reforma sanitaria de Trump por diferencias políticas, no por falta de lealtad


Associated Press
BBC Mundo
CNN
La Vanguardia
Clarín
El País