Es 2017 y la red Wi-Fi de tu casa sigue siendo inestable. No estás solo. A pesar de que cada vez tenemos routers más potentes, smartphones y ordenadores portátiles con antenas más precisas, muchos siguen padeciendo los problemas de hace una década.

En realidad, los problemas suelen ser sencillos y suelen poder asignarse en dos grandes grupos de problemas relacionados. La señal de la Wi-Fi no llega a algunas habitaciones o el ancho de banda baja no se relaciona con lo contratado. Llamas a tu teleoperador y se limpian las manos, al fin y al cabo su trabajo es hacerte llegar la conexión hasta tu hogar, no pueden hacer nada con la distribución de tu casa, el grosor de las paredes o dónde elijas situar el router.

Las soluciones son sencillas, y todas pasan por evitar obstáculos entre emisor y receptor, o aumentar la potencia de la señal

 

Como son problemas sencillos, vamos a repasar algunos de los conceptos básicos para conseguir soluciones sencillas. Algunas gratis y otras, lamentablemente, requieren adquirir algún aparato extra.

Te avisamos: no se puede luchar contras las leyes de la física, así que si tienes una casa de dos pisos quizá no puedas dar cobertura con el aparato que te presta o regala el proveedor de Internet. No suelen ser los más indicados.

Recuerda que una de las causas comunes puede ser la saturación de la señal con muchos aparatos conectados a la vez, especialmente en routers viejos que procesan los datos enviados y recibidos de cada aparato en de uno en uno en vez de todos a la vez. Es fácil de comprobar, prueba a apagar varios de los dispositivos conectados. Si la conexión mejora en el resto, ya sabes el causante.

 
Solución nº 1

Mover el router

Incluso cambios ligeros en la posición del router pueden traducirse en ganancias de señal extraordinarias. Las redes electromagnéticas funcionan mejor cuántos menos obstáculos físicos haya entre emisor y receptor, claro. Si puedes hacer que entre el router y tu smartphone u ordenador haya dos paredes en vez de tres, mejor.

Para probar la eficiencia, puedes instalar aplicaciones que miden la intensidad de tu red Wi-Fi en tu smartphone. Aquí una para Android y otra para iPhone. Guíate por ensayo y error. Mueve el router y acto seguido comprueba la señal recibida en el punto de la casa donde solía fallar la conexión.

Solución nº 2

Cambiar protocolos y canales

Las redes Wi-Fi emiten en diferentes protocolos de ancho de banda, de preferencia de datos, y varias frecuencias. Si vives en un bloque de viviendas es común que haya decenas de redes simultáneas. Los aparatos modernos (routers y ordenadores) vienen equipados con componentes que saben discriminar mejor unos de otros.

Cambiar el canal de tu router en realidad no hace mucho, es un cambio mínimo en la frecuencia de la señal. Si tu router soporta conexiones a 5 Ghz, prueba a activar esta señal. Es posible que mejore la recepción en una casa pequeña, pero señales al tener una frecuencia más corta que 2.4 Ghz, atravesará peor las paredes. Muchos router soportan emitir ambas señales a la vez, prueba a ver cuál se adapta mejor a tu hogar.

Solución nº 3

Repetidores de señal

Si tu casa tiene una arquitectura complicada llena de armarios empotrados, paredes gruesas, muchas esquinas o no puedes cambiar tu router de posición, tu mejor opción puede pasar por crear un repetidor de señal.

Son pequeños —y baratos— aparatos que hacen lo que su nombre indica: una antena que captura la emisión de tu router, le añade potencia y la replica con otra antena desde donde lo enchufes, recortando la distancia. Puedes encontrarlos por 30 o 60 euros en tiendas de electrónica y grandes superficies. No son complicados de instalar si sigues las instrucciones.

 

También existen lo denominados repetidores PLC. La única diferencia es que en vez de repetir la señal desde el router lo hacen entre dos aparatos independientes que se comunican a través de la instalación eléctrica de la casa. Puedes poner uno “base” enchufado a la pared donde tu router, y el resto enchufados en otras habitaciones.

Solución nº 4

Comprar un router intermedio más potente

Los router que nos entregan las operadoras de Internet son, de media, regulares a nivel técnico. A partir de 100 euros puedes adquirir un router extra con multitud de antenas y mejoras tecnológicas con el que llenar de señal de Wi-Fi más potente tu hogar.

El funcionamiento es sencillo. Apagas la señal Wi-Fi del router de tu proveedor y lo conectas al nuevo y potente router por cable Ethernet, el que parece un cable de teléfono con la clavija más grande. Entonces, tu nuevo router recibirá la señal directamente por el cable sin pérdidas ycreará una red Wi-Fi mucho más estable.

Los router modernos pueden servir múltiples conexiones a varios dispositivos a la vez, solucionando la saturación. Además tienen más ancho de banda, conectan más rápido, y saben discernir bien entre tus aparatos y los del vecino, por ejemplo. Por último, incorporan mejoras de seguridad más modernas y te permitirán acceder a Internet con mayor tranquilidad.

No hace falta que la conexión de tu casa vaya mal para pensar en adquirir un nuevo router que haga de intermediario, también pueden mejorar las conexiones en hogares donde la señal solo recaiga en ocasiones.

Empieza probando las soluciones gratuitas, y luego con un repetidor o un router nuevo más potente. Recuerda que el fallo puede estar en el receptor también, ¿es muy viejo ese ordenador o smartphone?


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