La mayoría de nosotros, alguna vez, hemos estado enfermos del oído. Las infecciones virales que tienen lugar tanto en meses fríos como calurosos desencadenan, en ocasiones, en problemas en esta parte del cuerpo, como otitis media-aguda o neuritis vestibular, que supone un cuadro de vértigos que pueden durar hasta dos semanas, señala el secretario general de la Sociedad Española de Otorrinolaringología (SEORL), el doctor Miguel Arístegui Ruiz, a Europa Press. Estas enfermedades son las más comunes, no obstante hay otras que no lo son tanto pero que causan las mismas molestias. Karen Hogan cuenta su historia personal en Daily Mail y revela cómo consiguió deshacerse del dolor tras haber acudido a varios médicos.

La mujer cuenta que comenzó a sentir un dolor intenso y ardiente en su oreja derecha. Más tarde, a las molestias se sumó una pequeña ampolla, que creció hasta los 7 mm. "Nunca imaginé que algo tan pequeño podría causar tanta molestia; con el calor del secador de pelo sentía que mi oído se estaba asando", asegura.

Karen probó cremas, pastillas y acudió a médicos. Nada podía quitarle el dolor de oído... pero encontró un remedio: hacer un agujero en la almohada

Todo fue a peor porque Karen solo apoyaba la misma oreja en la almohada por las noches. "Sufro una leve escoliosis y solo puedo dormir del lado derecho, así que no había descanso para mi oído". Intentó mil posturas, pero no consiguió mitigar el dolor. Entonces, acudió a su médico de cabecera, que le recetó una crema de esteroides. No funcionó.

Días más tarde, probó con pastillas para dormir a base de hierbas, pero el dolor era tan insoportable que no podía descansar por las noches. Se vio obligada a volver a su médico, que le remitió a un especialista que le hizo todo tipo de pruebas. Los exámenes determinaron que Karen padecía chondrodermatitis nodular del Hélix, que causó un nódulo benigno pero doloroso.

El nódulo de Karen empeoró por la presión que ejercía sobre su oído. Walayat Hussain, miembro de la Asociación Británica de Dermatólogos, asegura que "aunque la causa exacta no se conoce, la presión friccional repetida en el oído parece estar implicada, como ocurre comúnmente en las personas que duermen predominantemente en un lado".

También puede haber sido provocado por traumatismos menores, derivados de utilizar sombreros o gorros demasiado ajustados, auriculares o exposición al frío. como sombrerería ajustada o auriculares telefónicos, o por exposición al frío. Una vez que Karen supo lo que padecía, y después de probar con cremas y pastillas, tomó medidas alternativas. Y funcionaron.

Este fue su remedio

Ni pastillas, ni médicos, lo que a Karen le funcionó para acabar con su dolor de oído fue hacer un agujero en su almohada. Nneka Eze, experta en otorrinolaringología en el Hospital St. George en Londres, asegura que la forma más sencilla y efectiva de evitar este problema es alternar los lados cuando se duerme, algo que Karen no podía hacer debido a su escoliosis.

Además del agujero, la mujer hizo una lista de otras cosas que ejercían presión en su oreja, como el teléfono, las diademas o los auriculares

"Entonces se me ocurrió hacer un agujero a mi almohada. Lo busqué en Google y vi que existían. Leí las críticas y parecían buenas, así que me compré una por menos de 40 euros. También hice una lista de otras cosas que ejercían presión en mi oreja, como por ejemplo mi teléfono, las diademas o los auriculares", cuenta.

Y tras todo ello, después de tres semanas, se curó: "Afortunadamente, la almohada funcionaba. En veinte días mi oído estaba totalmente curado y ya disfruto de nuevo de un sueño imperturbable".


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