El expresidente peruano Alejandro Toledo reapareció el martes en Nueva York, donde intervino en un foro organizado por la Misión Permanente de Surinam ante las Naciones Unidas y la World Development Foundation.

Acusado de haber recibido 20 millones de dólares de la constructora Odebrecht a cambio de favorecerla en la licitación de la Carretera Interoceánica Sur, que une Perú y Brasil, sobre Toledo pesa una orden de 18 meses de prisión preventiva por los delitos de tráfico de influencias y lavado de activos.

Como parte de estas investigaciones se ha pedido a la justicia de Estados Unidos su detención con fines de extradición. Han pasado tres meses desde que se emprendieron los trámites, pero la solicitud no ha sido resuelta.

En Nueva York, Toledo ofreció un breve discurso en inglés sobre los cambios en el planeta, la conectividad, el futuro de las políticas de desarrollo y los derechos humanos. “El mundo nunca ha estado más sediento, más hambriento, de liderazgo”, dijo. Al foro también asistieron el embajador de la Misión Permanente de Surinam, Henry MacDonald; el secretario general del Foro Caribeño de Estados, Edwin Carrington; y el expresidente de Haití Michel Martelly.

Al final del evento, transmitido en su cuenta de Twitter, Toledo firmó autógrafos, se tomó fotos y fue aplaudido por el público. En una breve entrevista para la radio, aseguró que en “dos o tres días” se tendrían noticias “muy fuertes y contundentes” sobre las órdenes de prisión preventiva en su contra. Cuando se le preguntó cuándo pensaba ponerse a disposición de la justicia peruana, respondió: “Estoy en un país donde el debido proceso se respeta, no voy a hablar de este tema”. “Mis huesos quedarán siempre en el Perú y, si es posible, en Cabana o Ferrer [lugar donde nació]”.

No es su primera aparición en público desde que Perú pidió su detención. Hace unos días circuló una foto, presuntamente tomada en Los Ángeles, donde se lo veía jugando al billar. La noche previa a su presentación en Nueva York fue difundido un vídeo suyo en la estación de trenes de Washington, en compañía de su esposa.

Ante estos hechos, la Misión Permanente del Perú ante las Naciones Unidas aseguró que remitió una nota de protesta a su par de Surinam por haber invitado a Toledo, “quien cuenta con una orden de captura internacional y una solicitud de detención preventiva con fines de extradición”. Asimismo, aclaró que el evento “no constituye una actividad oficial” de la ONU “ni compromete de modo alguno a dicha organización”.


Associated Press
BBC Mundo
CNN
La Vanguardia
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