Un atentado con coche bomba reivindicado por los talibanes y al parecer dirigido contra una milicia financiada por la CIA dejó 13 muertos, civiles y militares, este sábado en Jost, en el este de Afganistán.

Varios miembros de las Fuerzas de Protección de Jost, conocidos por sus abusos incluso contra la población, figuran entre las víctimas de esta explosión, que se produjo por la mañana en una estación de autobuses.

Un balance anterior del portavoz del Ministerio de Interior en Twitter había dado cuenta de 18 muertos y seis heridos "en la estación de autobuses de Jost", ciudad cercana a la frontera con Pakistán y las zonas tribales de ese país.

El portavoz, Najib Danish, revisó luego a la baja el balance en un comunicado, afirmando que "el ataque, que se produjo a las 08H25, dejó 13 muertos y ocho heridos, entre ellos dos niños".

Según Danish, "el objetivo era la estación de autobuses: las víctimas vestían de civil, es difícil verificar su identidad por el momento", declaró a la AFP.

Pero, para el jefe de la policía provincial, Faizulah Ghairat, contactado por AFP, el atentado apuntaba específicamente a una milicia provincial que opera contra los rebeldes islamistas, las Fuerzas de Protección de Jost.

"La explosión fue contra las fuerzas de seguridad cuando se dirigían a tomar su servicio", declaró Ghairat. "Entre las víctimas figuran civiles y miembros de la milicia que trabajan con las tropas estadounidenses", agregó.

- Ofensiva talibán -

Las fuerzas estadounidenses en Afganistán tienen una base cerca del aeropuerto de Jost, cercana a la frontera con Pakistán, Camp Chapman, que operan conjuntamente con las fuerzas afganas.

El mes pasado, esa base fue atacada con un coche bomba, que estalló en las puertas de acceso el 24 de abril. Cuatro afganos murieron y seis resultaron heridos, según un responsable.

Ese día, el responsable del Pentágono, el general Jim Mattis, estaba de visita en Kabul.

Las Fuerzas de Protección de Jost, que operan como una milicia bajo la supervisión de la CIA, tienen una reputación siniestra plagada de violencia y opacidad. Se las acusa de torturas, secuestros, detenciones arbitrarias y operaciones nocturnas secretas.

Los talibanes reivindicaron la operación en su página web, en el marco de su ofensiva de primavera, bautizada ´Operación Mansuri´, nombre de su antiguo líder.

"Esta mañana fue atacado un convoy de soldados vestidos de civil que utilizaban vehículos civiles. 22 murieron y decenas resultaron heridos", afirmaron.

Los talibanes lanzaron su ofensiva de primavera a finales de abril y multiplican las operaciones contra las fuerzas afganas: esta semana lanzaron tres ataques coordinados en la provincia de Kandahar contra bases militares que dejaron más de 60 muertos.

El secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, alertó el mes pasado sobre "otro año duro" para las fuerzas de seguridad en Afganistán.

Estados Unidos y varios de sus aliados de la OTAN están considerando enviar miles de tropas adicionales para intentar revertir la situación frente a los rebeldes.

El Pentágono prevé solicitar miles de efectivos adicionales para Afganistán, donde actualmente están desplegados unos 13.500 militares de la OTAN, para ayudar al Gobierno de Kabul a hacer frente a las fuerzas talibanes.


Associated Press
BBC Mundo
CNN
La Vanguardia
Clarín
El País